Y bien, el tiempo sigue pasando y nada me hace sentir diferente, a pesar de que todo sigue cambiando. Aunque nada cambia tan rápido, ni tan repentino, ni nada es tan positivo, ni tan negativo como para que me haga estallar de emoción, o hundirme en la desidia. Es todo monótono, sencillo, tranquilo, rutinario...lineal. Nunca creí que alguna vez mi vida iba a ser lineal, y lo peor es que estoy a gusto con ello, no porque no me apetezca tener sensaciones electrizantes, o alguna ilusión de algo nuevo, o un presentimiento de esos que me hacen no dormir por la noche, o ¿por que no? un amor secreto que me de dolor de estómago y que me reavive y de un poco de adrenalina a mis venas, cuya sangre circula sin pena ni gloria, como yo por el mundo, por un cuerpo que voy dejando a la comodidad de la estabilidad.
Todo es más fácil cuando te asientas y seriamente, aunque tu sabes que no es así, y sabes que para nadie lo es, pero que todos se engañan como tu, estableces las prioridades que tienes en la vida, los objetivos que te has marcado, y lo seguro y claro de lo que sientes por tu novio, que por supuesto no se verá enturbiado por ningún tipo de flirteo inocente. Con toda la seguridad que te ha dado la frialdad y desconfianza que has intentado evitar desde tiempo atrás y que finalmente se han establecido dentro de ti, como una parte más de tu cuerpo. Has reconocido a las personas que, por diversos motivos y casi sin darte cuenta han desaparecido de ti, como los días que pasan sin ellos, o que has desechado sin llegar muy bien a comprender muy bien que es aquello, todo aquello que tanto te unía a ellas y que como recuerdos se van escondiendo en algún lugar de la memoria en el van perdiendo valor.
Piensas que el tiempo pasa despacio y que nada cambia, y de repente te sorprendes de lo que eres.
Todo es más fácil cuando te asientas y seriamente, aunque tu sabes que no es así, y sabes que para nadie lo es, pero que todos se engañan como tu, estableces las prioridades que tienes en la vida, los objetivos que te has marcado, y lo seguro y claro de lo que sientes por tu novio, que por supuesto no se verá enturbiado por ningún tipo de flirteo inocente. Con toda la seguridad que te ha dado la frialdad y desconfianza que has intentado evitar desde tiempo atrás y que finalmente se han establecido dentro de ti, como una parte más de tu cuerpo. Has reconocido a las personas que, por diversos motivos y casi sin darte cuenta han desaparecido de ti, como los días que pasan sin ellos, o que has desechado sin llegar muy bien a comprender muy bien que es aquello, todo aquello que tanto te unía a ellas y que como recuerdos se van escondiendo en algún lugar de la memoria en el van perdiendo valor.
Piensas que el tiempo pasa despacio y que nada cambia, y de repente te sorprendes de lo que eres.

2 comentarios:
Esto es la filosofia occidental, cuando ser feliz no es un hecho, sino más bien la eterna duda sobre si lo eres..
Pues ya deberíamos empezar a dejar de plantearnoslo y actuar, como decía John Lennon "la vida es aquello que pasa mientras hacemos planes parael futuro".
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