Estado de ánimo en el que se ha desvanecido la esperanza.
No se como explicar que hoy estoy cansada, es un sentimiento ya habitual que no se como afrontar ni como decidir que hacer con él. Yo he apostado por esta relación más que nadie, he superado numerosas crisis, altibajos, he soportado cosas, que hoy en día, no todas permitirían, pero a día de hoy,me siento tan densencantada que no se como salir de esta.
Los hombres, por norma general, sois egoístas; las mujeres sin embargo, pecamos de querer convertiros en nuestra pareja ideal, erróneamente supongo. De hacer de vosotros una particular obra, nos enamoramos por completo y de repente un día, los fallos que antes no veíamos, queremos cambiarlos y convertirlos en virtudes. En mi caso, que siempre quiero ser tan justa, tan imparcial, tan atípica, en mi intento por evitar todo eso y no caer así en tópicos y dejar de lado machismos y feminismos, hice un esbozo de tolerancia y di por normal, sentimientos en mi que no debían de haber sido normales. Me propuse que yo no sería un clon de mi madre y ni tu jamás serías mi padre, no volvería a vivir lo mismo, no se volvería a repetir, al menos reencarnado en mi. Y creí tus promesas.
Pero hoy me siento vencida, el destino, la vida, no me deparaban nada mejor, no merezco nada mejor. Esos sueños de juventud de tener una vida plena, con tu otra mitad siguen esfumándose con el tiempo, un tiempo que pasa rápido y que arrastra las ilusiones y la felicidad.
No puedo disfrazar más que, aunque te quiero más de lo que jamás hubiera imaginado, estoy cansada de luchar, me dejo llevar por la inercia y no tengo ningún tipo de esperanza. Perdiendo la esperanza en ti, pierdo la esperanza en la vida, ya que todo lo que he hecho en los últimos años, ha sido por ti, todas mis decisiones importantes, condicionadas por ti, aunque por propia voluntad, hasta lo más simple, siempre teniendote presente, y ahora, no me siento recompensada para nada, ya no sólo por ti, sino por la vida en general.
Lo único que le exigía al amor, es lo que me ha negado, y lo último que tengo, la ilusión quedó atrás, hoy me quedo con la desesperanza, la resignación, la incapacidad y la infelicidad, por que seguramente no sea capaz de hacer nada para cambiarlo, sobre todo porque no está en mi mano, y ya no apuesto que tu lo harás. Tal vez es cierto que no eras tan especial, y que en el fondo, sois todos iguales...
No se como explicar que hoy estoy cansada, es un sentimiento ya habitual que no se como afrontar ni como decidir que hacer con él. Yo he apostado por esta relación más que nadie, he superado numerosas crisis, altibajos, he soportado cosas, que hoy en día, no todas permitirían, pero a día de hoy,me siento tan densencantada que no se como salir de esta.
Los hombres, por norma general, sois egoístas; las mujeres sin embargo, pecamos de querer convertiros en nuestra pareja ideal, erróneamente supongo. De hacer de vosotros una particular obra, nos enamoramos por completo y de repente un día, los fallos que antes no veíamos, queremos cambiarlos y convertirlos en virtudes. En mi caso, que siempre quiero ser tan justa, tan imparcial, tan atípica, en mi intento por evitar todo eso y no caer así en tópicos y dejar de lado machismos y feminismos, hice un esbozo de tolerancia y di por normal, sentimientos en mi que no debían de haber sido normales. Me propuse que yo no sería un clon de mi madre y ni tu jamás serías mi padre, no volvería a vivir lo mismo, no se volvería a repetir, al menos reencarnado en mi. Y creí tus promesas.
Pero hoy me siento vencida, el destino, la vida, no me deparaban nada mejor, no merezco nada mejor. Esos sueños de juventud de tener una vida plena, con tu otra mitad siguen esfumándose con el tiempo, un tiempo que pasa rápido y que arrastra las ilusiones y la felicidad.
No puedo disfrazar más que, aunque te quiero más de lo que jamás hubiera imaginado, estoy cansada de luchar, me dejo llevar por la inercia y no tengo ningún tipo de esperanza. Perdiendo la esperanza en ti, pierdo la esperanza en la vida, ya que todo lo que he hecho en los últimos años, ha sido por ti, todas mis decisiones importantes, condicionadas por ti, aunque por propia voluntad, hasta lo más simple, siempre teniendote presente, y ahora, no me siento recompensada para nada, ya no sólo por ti, sino por la vida en general.
Lo único que le exigía al amor, es lo que me ha negado, y lo último que tengo, la ilusión quedó atrás, hoy me quedo con la desesperanza, la resignación, la incapacidad y la infelicidad, por que seguramente no sea capaz de hacer nada para cambiarlo, sobre todo porque no está en mi mano, y ya no apuesto que tu lo harás. Tal vez es cierto que no eras tan especial, y que en el fondo, sois todos iguales...

2 comentarios:
Vaya.
¿Un piscis herido más en el mundo?
Te diría bienvenida al club, pero creo que ya has entrado en él más veces.
Gracias por la bienvenida y llevas razón, alguna vez he entrado pero intento salir lo más rápido posible.
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